El microrrelato es una lectura con un número reducido de palabras que genera una cascada de ideas en nuestra mente.
¿Qué es el microrrelato para Raúl Aragoneses?
Como una gota del océano, el microrrelato contiene, en miniatura, la naturaleza de todo un mundo. Ambos comparten la misma vocación de síntesis: en lo mínimo, encierran lo inmenso, la esencia de algo mucho mayor. También su condición de umbral: la gota no es el océano, pero conduce a él; el microrrelato no lo dice todo, pero abre una expansión en la mente de quienes se detienen a percibir su profundidad. Por eso, basta una sola gota —o una sola línea— para convocar la inmensidad.
VOLVER A CASA
Ahora golpearé la tumba con los nudillos. La señal acordada: seis golpes cortos y uno largo. Apenas se abra la lápida, los críos se me tirarán al cuello. «Papá, ¿qué nos traes?», preguntarán mientras les reparto canicas, cromos, algún pajarillo medio seco, antes de que salgan corriendo a jugar por el camposanto. Después entraré a verla. Me dirá que estoy más flaco y ojeroso, que no me cuido fuera, pero que así también le gusto. Alabaré la limpieza y lo bien que huele siempre aquí abajo. Se quejará de la muerte que lleva, de la ausencia. Será entonces cuando se lo cuente: ¡he ganado la plaza de sepulturero municipal! Y la abrazaré con cuidado para no romperla.
Raúl Aragoneses, El infierno comunica (De la luna libros, 2022)

